Mejores restaurantes en Córdoba de comida tradicional local

Córdoba no son sólo monumentos espectaculares y una de las historias más ricas del mundo, su riqueza también se sienta a la mesa con nosotros.

Su tradición culinaria es tan amplia como su propia cultura, y si no quieres andar medio perdido por sus calles buscando donde poder comer o cenar los platos más tradicionales y sabrosos, quédate con nosotros.

¿Cuáles son los platos típicos de Córdoba?

Pero antes de embarcarnos en nuestro viaje de los mejores restaurantes y tabernas donde disfrutar de la comida local, deberías saber cuáles son los platos típicos locales, para saber qué pedir.

Es cierto que normalmente confiamos ciegamente en nuestro camarero de confianza, pero por si acaso, aquí te dejamos una pequeña lista con los platos más tradicionales y conocidos de la cocina cordobesa.

Comenzamos con entrantes ligeros, y no pueden faltar ni la crema de tomate ni el salmorejo, que es una sopa fría como el gazpacho, pero más espesa con ajo, pan, jamón y huevo duro. Si seguimos con las sopas frías, no podemos dejar atrás el ajoblanco, a base de almendras, ajo y pan, algo así como un gazpacho pero sin tomate. Para acabar con los entrantes, pide unas alcachofas a la Montillana, que están cocinadas con vino de Montilla-Moriles o unas berenjenas fritas con miel.

De principal empezamos por caracoles, si es la temporada de primavera, el rabo de toro y el flamenquín, que es un rollo de carne de cerdo con jamón serrano, todo empanada y frito. Por cierto, da igual lo que hayas comido por ahí, el verdadero flamenquín no lleva queso, y el cordobés es el verdadero flamenquín. De pescado, pide un Japuta en adobo, y no es cachondeo. Es un pescado frito marinado con ajo, aceite y especias.

De postre pide unas torrijas, que es muy típico para Semana Santa, con pan empapado en leche y frito. Y si no hay, el pastel cordobés es un hojaldre dulce relleno de cabello de ángel.

Mejores tabernas y restaurantes para comer comida típica cordobesa

Taberna Bar Santos

Magistral González Francés, 3

En pleno centro de Córdoba, en el corazón de la Judería, aquí se encuentra nuestra primera parada. Es una mezcla de bar y taberna, un lugar, como se suele decir, de los de toda la vida con gente de aquí y platos de toda la vida.

Es un local acogedor, siempre lleno de gente y muy conocido, no sólo por sus tapas, sino por su tortilla de patatas, que es comúnmente denominada como la más ancha de toda España. Para darte una idea, una tortilla lleva 20 huevos y sobre unos seis kilos de patatas.

Al ser tan popular, es muy fácil encontrarlo lleno, pero si quieres sentirte como alguien de aquí, pide un pincho de tortilla, o un salmorejo, y sal a comer al muro de la Mezquita. Sí, la tienes justo enfrente. Tradición y ubicación inmejorable. Por supuesto, intenta no ir justo a la hora punta, porque las colas pueden ser enormes.

Casa Pepe de la Judería

Calle Romero, 1

Otro sitio que te va a dejar maravillado, completamente encantado. Esta taberna tiene un menú, una ubicación y unas instalaciones perfectas para convertirse en tu nuevo lugar favorito.

Cuenta con vistas a la Mezquita, hay una fantástica terraza en su azotea, y sus flamenquines y platos de estofado, sobre todo de rabo de toro, son tan conocidos como deliciosos.

Saben un rato de esto, llevan abiertos desde el año 1920 y ofrecen lo mejor de la gastronomía local con una decoración a la altura de su fama. Pide un poco de todo gracias a sus medias raciones, y además de lo que te hemos recomendado antes, no olvides la mazamorra, el cazón, las berenjenas con miel y las croquetas.

El Rincón de Carmen

Calle Romero, 4

¿No te has quedado completamente loco con la calle? ¿No te parece uno de los mejores lugares de toda la ciudad? Cerca de la Mezquita, en plena Judería, rodeado de historia y cultura milenaria. Pues no te preocupes, que nos quedamos en la misma calle.

Un poco más adelante, y cuando decimos un poco son dos pasos, encontramos otro de esos lugares acogedores, mágicos, que parece que han abierto sólo para ti y donde le ponen mimo y cariño a todo lo que hacen.

En el Rincón de Carmen vas a poder comer en un auténtico patio de estilo cordobés, una mezcla de lo tradicional con un toque de vanguardia, por eso está el salmorejo tan bueno como el risotto de setas o el tataki de atún rojo. Desde el personal hasta la decoración, aquí todo es de diez.

Taberna Casa Salinas

Calle Tundidores, 3

A un paseo de la Plaza de la Corredera, encontramos otro de esos rincones cordobeses lleno de historia y buena cocina. Abrió sus puertas en 1924 y desde entonces, no ha dejado de ofrecer lo mejor de la gastronomía local.

Otra taberna de las de toda la vida, con berenjenas, flamenquines y picadillo. Sus raciones son generosas, de muchísima calidad y es imposible recomendarte si es mejor comer en el interior o en su patio, porque todo es igual de acogedor.

Taberna Góngora

Calle Conde de Torres Cabrera, 4

En pleno centro, una relación calidad-precio inmejorable y una cocina local realmente impresionante. En la Judería vas a poder disfrutar de la historia cordobesa además de su gastronomía más tradicional.

Camarones, flamenquines, albóndigas, berenjenas fritas, salmorejo y un largo etcétera que nos trae su completa carta. Da igual lo que pidas, podrías coger la carta y, con los ojos tapados, señalar a algo y acertar de pleno. Así de buenos son. Aunque si tuviéramos que destacar algo, el rabo de toro y el salmorejo son una verdadera maravilla.